Desesperación, incógnita, duda, impotencia, frustración, depresión, ansiedad, esperanza, loquera, trastorno, magia, cosas inexplicables, felicidad pura, éxtasis, frenesí, entre un sin fin de cosas causa el amor, ¿se identifican con lo que hablo?, a través de los años, la ciencia, la humanidad, la psicología, la religión, el arte y probablemente todos los estudios que existan lo han tratado de explicar a su manera, pero la verdad, nadie a podido, pero existe una verdad, quizá, que por alguna razón se ha mantenido oculta, así que te exhorto a que dejes por cinco minutos de hacer lo que estas haciendo y leas este articulo para reflexionar, analizar y finalmente opinar, y formar parte de esto que les voy a mencionar.
Desde la antigua Grecia, y el prehistórico Egipto, datan hechos tan relevantes donde esas sociedades trataron de dar una explicación al amor, el sentimiento como tal y porque produce esa gama indescifrable de sentimientos, por poner un ejemplo, en Grecia se creía que Zeus al crear al ser con fuerzas del sol y de la luna, se convirtió en un ser tan perfecto que atentaba contra la divinidad de los dioses, por lo cual, se le ocurrió una estrategia, debilitarlo dividiendo sus poderes en dos, y a cada ser lo separó, una parte con los poderes del sol, es decir el hombre, y ora parte con los poderes de la luna, la mujer, entonces cada uno echo de menos a su mitad y realizaron una eterna búsqueda inconsciente por hallarla, también siglos después se habló del Ícaro cupido, quien flechaba a un persona haciéndola caer completamente enamorada.
Podría asegurar que casi la totalidad de los pensadores y artistas fueron afectados por esta maravilla de la cual hablo, por ejemplo el pensador Alemán Gottfried Leibniz dijo: amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad, o Erich Fromm aseguró que el amor no era nada más que un arte, y en la doctrina Cristiana se definió como el dar la vida por otra persona.
Sin embargo, esta vez hablaré de algo distintito, algo que va más allá de la realidad, entrometiéndonos en una paralaje mágica e increíble, de una conciencia habitual de trasfondo bidimensional, que no puedo probarlo, no obstante, aclara un mar de dudas y es casi imposible adjudicarle una negación fundamentada.
Así como la ciencia, la religión, el arte, entre muchas otras, nos ha hablado del amor, también lo han echo con las dimensiones paralelas (también conocidas como universo paralelo), es decir, lugares que habitan en el mismo tiempo y espacio que nosotros, pero por alguna razón no podemos lidiar con ellos, a este modo se le ha atribuido cosas aún inexplicables, como la ultratumba, los fenómenos paranormales, aparecidos, animas, muertos, y para la religión: ángeles y demonios, entre muchas otras cosas, y en este texto hablaré específicamente de uno de esos universos paralelos, llamado “RUTANIA”
Rutania es n universo paralelo donde habita una idealización que todo ser se hace sobre la pareja perfecta, aunque pueda sonar, como vulgarmente se dice, “Cursi”, ahí reside ese espíritu inapelable (que lo llamaremos Rután) que se busca a diario, en la mayoría de los casos, la mujer busca al hombre perfecto, y en el caso masculino a esa mujer también conocida como la de los sueños, pero la verdad es que ese ser sin figura propia va más allá de un pensamiento, es decir, es un espíritu que en verdad existe y cada humano coexiste con el suyo, pero físicamente no se puede ver, en ocasiones posee cuerpos existentes al ojo humano, quizá para advertirnos de su existencia, o bien, se humaniza para advertirnos quien es y como es.
Rután: espíritu de la pareja perfecta para el individuo
Rutania: la tierra de ellos, que habita al mismo tiempo y en el mismo espacio que la nuestra
Te has preguntado, ¿porque de repente nos enamoramos?, en ocasiones puede sonar ilógico dicho enamoramiento, o bien lo atribuimos a algo mágico el porque sucedió, la verdad es que Rután poseyó a esa persona, por eso es que cuando estas en ese estado no te das cuenta de sus defectos ni de la problemática en la que te podrías entrometer, pues estas viendo al espíritu con el que has coexistido tantos años, los celos, no son más que el reflejo de sentir perder algo intimo tuyo, como si te robaran la infancia o cualquier vinculo de tus estratos, y si la persona no corresponde, entra ese frenesí esquizofrénico e impotente, al creer que lo que se ha buscado se pierde, y si es correspondido, entramos en un éxtasis sublime e incomparable, el problema radica cuando Rután o ese espíritu abandona a la persona, por ignorancia creemos que seguimos enamorados, pero la verdad es que ya vemos tan solo al cuerpo y la esencia propia de esa persona, entra la rutina, la posesión, y el desequilibrio de lo sucedido incomprendido nos sofoca queriendo remediarlo todo y exigimos que todo vuelva hacer como antes, pero eso es imposible, por eso no existe caso de remediación, la única salida es culpar a la pareja de que ha cambiado. ¿Te identificaste?, pues bien no culpes a la persona, culpa a Rután por marcharse, que es tu mejor amigo y tu mayor rival a la vez.
Y Rután asoma su cara una y otra vez, probablemente para decirnos que no dejemos de creer en él o en ella, pero aparece con otro cuerpo y otro nombre, esperando el minuto indicado en el que ha de encarnar y quedarnos con nosotros para siempre y la pregunta es ¿cuando puede suceder esto?, y así es como sucede: un Rután (dentro de su tierra) se enamorará algún día de otro Rután, es decir, Juan tiene su mujer perfecta (o bien su Rután) Ana tiene su hombre perfecto (su Rután) si el Rután de Ana se enamora del Rután de Juan, el Rután de Ana poseerá a Juan y el de Juan a Ana, y ahí encarnarán, y será el amor verdadero.
Amar es dar lo que no tienes a alguien que no existe
Michel Quois
El amor llega y de pronto se va, lo único que sabemos es que volverá
Napoleón Bonaparte
No lo comprendo, a veces creo ver a la mujer de mis sueños más allá de las imaginaciones
Anónimo en el siglo XVII
Va conmigo pero no se donde va, mi rival mi compañera, que esta tan dentro de mi vida y a la vez tan fuera, se que volverá a perderme y la encontraré de nuevo, pero con otro rostro y otro nombre diferente y otro cuerpo, pero sigue siendo ella
Alejandro Sanz
jueves, 19 de febrero de 2009
domingo, 15 de febrero de 2009
el globo
Un día iba caminando por el supermercado, empujando el clásico carrito cargado con guarniciones necesarias para pasar una noche agradable entre amigos, después de pagar, encaminándome al carro, pasé a un costado de un estante donde vendían arreglos florales en el cual mostraban algunos como ejemplo y unos de ellos tenían globos de Elio. Un señor insignificante, como cualquier otro, entraba a la tienda con un gesto sin embargo, a diferencia de mi, él apenas razonaba las cosas que iba a comprar, y en el asiento del carrito estaba sentado un niño de unos 3 años de edad con su mirada al frente y colgando los pies en dirección de su papá. No se si fue cosa del destino o simplemente por casualidad, él señor y yo cruzamos al mismo tiempo por ese lugar, y el niño al mirar el globo sonrió señalándolo. En verdad no conozco manera de explicar esa felicidad que vi en él, quizá porque nunca la halla vivido, pero fue una sonrisa tan peculiar, que no veo la forma en que yo pudiera sentirla, sublimemente emocionado por ver ese globo a su lado, y yo, que la verdad ni me había percatado del estante, mucho menos de las flores, muchísimo menos del globo, y al verlo se me hizo de lo más insignificante, y me hice una pregunta: ¿Qué tiene que pasar, para que un hombre ya no alcance esa felicidad al ver un globo de Elio?, ¿Por qué él la siente y porque yo no?
Por alguna curiosa razón recordé el día en que la vida me presentó con el amor, y no supe que decirle, era algo tan nuevo para mí, era un extraña sensación de quererlo todo vivir y darse cuenta que nada había tenido sentido en los años que llevaba viviendo, llegando a una conclusión de que solo se vive para ello, ese aire que salía en mi, esas expresiones y esos sentimientos nuevos me obligaban a explorar una pradera que ni el mejor poeta del mundo me lo hubiera podido explicar, tenia que vivirla, aún batallo para expresarlo, además fue una felicidad sublime. De algo estoy seguro, que ese niño sentía lo mismo al ver el globo que lo que sentí yo cuando conocí el amor, la única diferencia entre él y yo, es que he visto tantas veces globos que he perdido esa capacidad de asombro, al igual como pasa con todas las cosas.
Es tan hermoso conocer algo, recuerdo como si fuera ayer aquel catorce de septiembre de dos mil uno, cuando mi hermano me llevó a su escuela y sentándome frente a una computadora platiqué con mi hermana por MSN, era tan nuevo para mí que al ponerme de “nick” Osama Bin Laden, tuve que quitarlo por miedo creyendo que el gobierno de Estados Unidos realmente creyera que era él quien estaba conectado, en fin, pudiera pasarme toda la noche escribiendo sobre ese tipo de cosas que conozco por primera vez, y perdemos todo el tiempo queriendo revivirlas, tratando de asombrarnos por cosas que ya no nos asombran, buscando el mismo sentimiento en algo que ya no nos provoca. Si una noche en monterrey nieva la gente es más feliz que la de Alaska si sucede el mismo fenómeno, y no es que ellos hayan perdido la capacidad de asombro, si no que lo ven casi todos los días.
He comprendido que el ser humano no se quebranta con problemas y pierde el asombro, si no que ya no lo haya viendo lo que ha visto o vivido toda su vida, no es que ese niño sea más puro que yo, si no que él encuentra esa felicidad en algo que yo ya no, pero pueda sentirla del mismo modo pero de diferente manera y así como ese niño no sabía la felicidad que le daría verlo, yo tampoco sé que es lo que me la daría.
Ahora comprendo, querer vivir de nuevo lo mismo con lo mismo marchita nuestro tiempo posponiendo lo que nos hará vivir lo que queremos, por eso os exhorto a recordar cuando sea necesario, pero a experimentar en todo momento, nunca sabes cuando veras y sentirás, lo que ese niño le paso con ese globo.
Por alguna curiosa razón recordé el día en que la vida me presentó con el amor, y no supe que decirle, era algo tan nuevo para mí, era un extraña sensación de quererlo todo vivir y darse cuenta que nada había tenido sentido en los años que llevaba viviendo, llegando a una conclusión de que solo se vive para ello, ese aire que salía en mi, esas expresiones y esos sentimientos nuevos me obligaban a explorar una pradera que ni el mejor poeta del mundo me lo hubiera podido explicar, tenia que vivirla, aún batallo para expresarlo, además fue una felicidad sublime. De algo estoy seguro, que ese niño sentía lo mismo al ver el globo que lo que sentí yo cuando conocí el amor, la única diferencia entre él y yo, es que he visto tantas veces globos que he perdido esa capacidad de asombro, al igual como pasa con todas las cosas.
Es tan hermoso conocer algo, recuerdo como si fuera ayer aquel catorce de septiembre de dos mil uno, cuando mi hermano me llevó a su escuela y sentándome frente a una computadora platiqué con mi hermana por MSN, era tan nuevo para mí que al ponerme de “nick” Osama Bin Laden, tuve que quitarlo por miedo creyendo que el gobierno de Estados Unidos realmente creyera que era él quien estaba conectado, en fin, pudiera pasarme toda la noche escribiendo sobre ese tipo de cosas que conozco por primera vez, y perdemos todo el tiempo queriendo revivirlas, tratando de asombrarnos por cosas que ya no nos asombran, buscando el mismo sentimiento en algo que ya no nos provoca. Si una noche en monterrey nieva la gente es más feliz que la de Alaska si sucede el mismo fenómeno, y no es que ellos hayan perdido la capacidad de asombro, si no que lo ven casi todos los días.
He comprendido que el ser humano no se quebranta con problemas y pierde el asombro, si no que ya no lo haya viendo lo que ha visto o vivido toda su vida, no es que ese niño sea más puro que yo, si no que él encuentra esa felicidad en algo que yo ya no, pero pueda sentirla del mismo modo pero de diferente manera y así como ese niño no sabía la felicidad que le daría verlo, yo tampoco sé que es lo que me la daría.
Ahora comprendo, querer vivir de nuevo lo mismo con lo mismo marchita nuestro tiempo posponiendo lo que nos hará vivir lo que queremos, por eso os exhorto a recordar cuando sea necesario, pero a experimentar en todo momento, nunca sabes cuando veras y sentirás, lo que ese niño le paso con ese globo.
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